El arte Babilónico: equilibrio entre lo divino y lo humano
Civilización Babilónica Fuente: https://humanidades.com/civilizacion-babilonica/ La civilización babilónica existió entre 2003 y el 539 a.C., con una situación constante de guerras civiles, conquistaron pueblos vecinos, construyeron un gran imperio, controlaron toda la región. Sus ciudades principales Isin, Larsa, Eshnunna, Assur y Babilonia, esta última con el dominio del rey de Hammurabi (1792-1750), se convirtió en una de las principales ciudades. A destacar el ámbito de las artes, la literatura y el derecho. Como en las anteriores civilizaciones el rey, sigue siendo la cabeza del Estado. En este caso la religión es politeísta, culto a un único rey para todo el imperio, el dios Marduk. De esta cultura, crean un código legal escrito, conocido como el Código de Hammurabi, que más adelante con más detalle. Arte babilónico En el arte babilónico, sus expresiones artísticas son más variadas detallan la cultura, la religión y la vida de las personas que habitan en las ciudades. Sus rasgos más detallados la monumentalidad, el simbolismo, el realismo a nivel de arquitectura son destables los zigurats, como el de Marduk, son torres altas o pirámides en forma escalonada, no se consideran solo templos simbolizan el poder de la ciudad. Crearon también templos con el ejemplo de puerta de Ishtar. Una de las ciudades que conservamos restos que nos permiten conocer como era su arte era la Mari, con su gran Palacio de Mari, es una ciudad-palacio al lado de las estancias del monarca. Un palacio que tiene forma de trapecio, con unas dimensiones espectaculares, con un total de 300 estancias, tiene una única puerta de acceso y con torres de defensa. Para diferenciar entre lo divino y lo humano, nombraremos detalladamente dos obras importantes de este período el Código de Hammurabi y la puerta de entrada del palacio de Marduk, conocida como la puerta de Ishtar. Palacio de Mari Fuente: https://www.artehistoria.com/monumentos/palacio-de-mari Estela del Código de Hammurabi Código de Hammurabi Fuente: Montse Orta Código de Hammurabi Fuente: Montse Orta La famosa estela de Hammurabi, es la única representación de la imagen del rey de Hammurabi, y de los únicos relieves que hoy en día se conservan de este arte. Está hecha con diorita negra, con una altura de 2,25m durante el reinado del rey de Hammurabi, se creó aproximadamente en 1753 a.C., fue hallada en Susa (actual Irán) en 1901, se encuentra en la actualidad en el Museo del Louvre de París. En esta obra, podemos ver la combinación de diferentes elementos como jurídicos, religiosos y políticos. En la parte superior de la estela, se divisa al rey ante el dios Shamash. El dios se encuentra sentado en un trono, dando al rey un cetro y un anillo, que simbolizan el poder soberano. Una gran cantidad del código va cubierto con la escritura cuneiforme, con 282 leyes, de todo tipo como civiles, penales y del día a día de la población. Pero Tiene forma de cilindro con forma de cima en la parte superior. Las figuras se distinguen la posición de poder del rey un poco más elevado que el dios, no se aprecia movimiento, y son proporcionadas una con la otra. Esta obra es considerada, de bajo relieve como La Estela de Naram-Sin del arte acadio. Puerta de Ishar Esta Puerta, se construyó por el año 575 a.C., mandada construir por el rey Nabucodonosor II, considerada una de las obras maestras del arte babilónico tardío, se ubicó en la ciudad de Babilonia (actual Irak), localizada en 1902 por el arqueólogo Robert Koldewey, la podemos admirar en el Museo de Pérgamo de Berlín. Esta obra arquitectónica, se engloba dentro de la arquitectura ceremonial y propagandística del poder, con connotaciones religiosas y políticas. Se observa toda ella mucha simetría en el conjunto, compuesta por una planta rectangular, rodeadas por torres con arco de medio punto. El material utilizado para la construcción ladrillos cocidos esmaltados, domina sobre color azul cobalto, donde apreciamos filas de animales sagrados como leones, dragones y toros. Este color se asociaba a la divinidad y al firmamento. En la fachada superior, volvemos a encontrar inscripciones cuneiformes dedicadas a Nabucodonosor y la diosa Ishtar. Hay una simbología de la luz y el color, la puerta no tiene iluminación interior, parte exterior produce efectos luminosos, cuando se refleja la luz sobre el ladrillo vidriado. Todo el conjunto, sus proporciones tienen equilibrio, para dar un mensaje de control y vigilancia en la ciudad. En este caso esta puerta tenía tres funciones: acceso a la entrada principal de la ciudad, celebración de ceremonias religiosas y propaganda real. Bibliografía: Ballesteros Arranz, E. (2016). Historia universal del arte y la cultura 4. Mesopotamia, Persia y Asia Menor (1.ª ed.). Hiares Multimedia. Recuperado 23 de octubre de 2025 de https://elibro‑net.ubu‑es.idm.oclc.org/es/lc/ubu/titulos/230364 Guisepi, R. A. (2002). Historia de la civilización mesopotámica. Madrid: Alianza Editorial. Lara Peinado, F. (1999). El arte de Mesopotamia. Madrid: Historia 16. Recuperado 28 de octubre de 2025 de https://archive.org/details/ElArteDeMesopotamiaHistoriaDelArte03FPeinadoHistoria161999/page/n5/mode/2up Matesanz del Barrio, J. (2025). Material facilitado por el profesor José Matesanz del Barrio: Apuntes, artículos, videos y conferencias. Van de Mieroop, M. (2007). Historia del Antiguo Oriente Próximo. Madrid: Akal.
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